El diferencial entre lo que cobran los ganaderos españoles frente a los franceses o alemanes en los últimos doce meses ha sido de 2,5 y 3 céntimos de euro por litro, respectivamente, incrementándose en 5 céntimos a partir del pasado mes de junio. UPA ha destacado que las pérdidas de la ganadería española se acercan a los 150 millones de euros, que se traducen, a juicio de la organización, en “beneficios directos para la industria y la distribución”.
Román Santalla, secretario de Ganadería de UPA, ha denunciado que en España las industrias se unen para “coartar la libertad de los ganaderos e impedirles cambiar de empresa láctea”, evitando así la actualización de los precios a la situación real del mercado. “En caso de necesitar leche, las empresas prefieren comprarla en Francia, pagando el precio que allí le exigen, manteniendo marginados a los ganaderos españoles”, ha criticado Santalla.
Para UPA la situación es “catastrófica”: a la sequía que azota el noroeste del país, que ha reducido la cosecha de maíz y de forraje –obligando a los ganaderos a ser más dependientes del pienso-, se suma el aumento de cuota de mercado de Francia y Alemania (con crecimientos de entre el 5 y el 7%) y el cada vez mayor déficit lácteo en España, que supera el 35% (3,5 millones de toneladas).
La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos ha denunciado el incumplimiento total de las industrias en el seno de la Interprofesional Láctea española (INLAC) en dos cuestiones estratégicas: adaptar los precios que cobran nuestros ganaderos y ganar cuota de mercado. UPA planteará en los próximos días la necesidad de una reunión extraordinaria con el resto de organizaciones de ganaderos y cooperativas para buscar soluciones a esta crisis del sector lácteo.