La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA), con el apoyo de UPA Joven y la Federación de Asociaciones de Mujeres Rurales (FADEMUR), pone en marcha, a partir del verano de 2011, una campaña de movilización y conciención social, para alertar sobre los riesgos cada vez más elevados que conlleva para todos el abandono progresivo de la agricultura y la ganadería como actividades estratégicas en España y la Unión Europea.
UPA asume con esta campaña la responsabilidad que le corresponde. Somos la organización mayoritaria y representativa del colectivo de profesionales que conforma el tejido empresarial, económico, laboral y social del sector agrario.
Desde esa posición de liderazgo sindical y social afrontamos este reto, justo en el momento en que se fijan las reglas del juego político y presupuestario para la Política Agraria Común en el futuro más inmediato.
Los sindicatos, las organizaciones agrarias, somos una pieza básica en la estructura democrática de nuestra sociedad. Para defender derechos laborales y profesionales. Para canalizar las inquietudes sociales. Y para actuar como elementos dinamizadores de debates y alternativas de mejora. Trabajando en los centros de trabajo, en el campo, en la calle.
En nuestro ámbito, desde UPA insistimos una y otra vez en el carácter estratégico de la actividad de los hombres y mujeres que trabajan en la agricultura y la ganadería. Somos muy importantes y no sólo para nosotros mismos ni para nuestro entorno más inmediato. Somos muy importantes para el conjunto de la sociedad.
Y con este convencimiento afrontamos ahora una campaña de movilización planteando una pregunta muy básica: ¿Sabemos qué nos jugamos?
Un interrogante que invita a la reflexión, a pensar si de verdad somos conscientes de la trascendencia que tienen las decisiones políticas en el ámbito europeo, nacional y autonómico, la dejación de responsabilidad pública no garantizando el funcionamiento de mercados justos y transparentes, la falta de reconocimiento del papel de los productores y las productoras en el origen de la cadena de valor agroalimentaria.
Un interrogante que quiere llamar la atención sobre las consecuencias dramáticas para toda la sociedad que supone el abandono, el cierre de una explotación agrícola o ganadera porque se hace inevitable ante la falta de viabilidad, en muchos casos a pesar de las ayudas públicas, porque estas no son suficientes si los productos no tienen en los mercados el valor que merecen.
Desde UPA lanzamos esta inquietud a toda la sociedad abarcando los múltiples aspectos en los que resulta determinante la supervivencia de una agricultura y ganadería sostenibles y de progreso. Y alertando de lo que nos espera al otro lado de una realidad positiva si no actuamos a tiempo de forma colectivo. Un tiempo que cada vez es más escaso.
Bajos esta dicotomía, UPA significa la posición determinante de la actividad agrícola y ganadera en la vida de los pueblos, en el mundo rural. Porque no hay futuro para los pueblos sin la agricultura y la ganadería, sin la industria auxiliar y transformadora que genera, sin los servicios que se mueven en su entorno. Porque sin una actividad económica real, no habrá juventud ni expectativas de futuro.
La gestión de los recursos naturales es una preocupación lógica y creciente de las sociedades modernas. Pero esta inquietud no tiene sentido si consideramos el medio ambiente como un espacio vacío, sin vida. Nadie es mejor gestor de la naturaleza que un hombre o una mujer que defiende el futuro de su explotación agrícola y ganadera.
Las graves consecuencias de la crisis económica mundial han demostrado la fragilidad del empleo en sectores especulativos. De igual modo, la sociedad debe advertir que una agricultura y ganadería prósperas son garantía de trabajo y progreso para todos, en el propio sector agrario y en muchos otros.
Por cada puesto de trabajo que se genera en la producción agrícola y ganadera se inducen otros cinco en la industria y los servicios. Y en sentido contrario, una explotación que se ve obligada a abandonar arrastra la misma pérdida inducida de empleos.
Por si había alguna duda, la reciente crisis en los mercados hortofrutícolas provocada por la falsa alarma alemana respecto a los pepinos españoles ha vuelto a demostrar la enorme trascendencia del binomio entre calidad y origen.
Si hay un concepto relevante para los Estados actuales, los más desarrollados y los que trabajan para conseguirlo, es la soberanía alimentaria, con vocación de solidaridad internacional y el objetivo de garantizar una producción suficiente de alimentos para todos.
No hay peor estrategia contra la seguridad alimentaria que dejar de producir alimentos en ningún lugar del mundo.
Y, por último, como concepto global, la tierra. El soporte físico de nuestra actividad, que es a la vez parte y todo del concepto más amplio de naturaleza, de medio ambiente. La tierra que si se trabaja, esta viva y nos da vida; si se abandona, nos empuja al desierto, a la muerte.
La tierra como elemento central del espacio que conforma el territorio, en el que la agricultura y la ganadería se gestionan en explotaciones de pequeño y mediano tamaño, con trabajo productivo y sostenible, no especulativo.
Con esta campaña, UPA quiere desarrollar una acción sindical en dos direcciones. En primer lugar, de cara a los agricultores y agricultoras, a los ganaderos y ganaderas, a los trabajadores de las explotaciones agrarias, de las cooperativas, de las empresas de maquinaria, transportes y otros servicios dependientes de la actividad agrícola y ganadera.
Los primeros que debemos ser conscientes de qué nos jugamos somos nosotros mismos. Defender el valor de nuestro trabajo. No ser conformistas ni pesimistas. No limitarnos a defender, en el mejor de los casos, la situación que tenemos. Debemos ser exigentes y reivindicar el progreso.
Y, en segundo lugar, nuestro objetivo es movilizar a la sociedad, mayoritariamente urbana, y generar una corriente de opinión que valore la trascendencia real de contar con una agricultura y una ganadería fuertes, viables y con futuro.
En el mundo global que nos está tocando vivir, estamos sufriendo las consecuencias de un modelo económico basado en la especulación financiera, la deslocalización productiva –agraria, industrial o de servicios– que busca siempre las peores condiciones posibles para los trabajadores, en aras de una supuesta mayor competitividad.
Un sistema que perjudica por igual a las clases populares de los países más avanzados y a la población menos favorecida de los países menos desarrollados, frenando sus expectativas de mejora a pesar de que, en teoría, sí mejoren los indicadores macroeconómicos de sus Estados
En este escenario, los agricultores y las agricultoras, los ganaderos y las ganaderas queremos defender nuestro papel en la sociedad, y con este objetivo UPA va a buscar el apoyo a la campaña ¿Sabemos qué nos jugamos? entre instituciones y colectivos sociales; organizaciones sindicales, ecologistas y de consumidores; movimientos reivindicativos de jóvenes, representantes de Universidades y otros ámbitos académicos y culturales, profesionales y expertos a título individual, y todas aquellas personas que entiendan y asuman como propios los mensajes de nuestra campaña.
UPA va a movilizar todas sus estructuras federales, sectoriales y territoriales para el desarrollo de la campaña, incluyendo las enormes posibilidades de comunicación que ofrecen las páginas web de UPA federal y las Uniones Territoriales, y el posicionamiento que es muy relevante de UPA en las redes sociales.
Como elementos de la campaña, se van a realizar carteles y documentos explicativos, junto a bloques informativos en formato vídeo para utilizarlos en Internet, tanto en webs como en redes sociales.
UPA va a organizar reuniones y jornadas de trabajo para explicar y debatir los objetivos de esta campaña con todos los colectivos sociales a los que pedimos apoyo. Y a nivel territorial se van a organizar jornadas y asambleas informativas por todas las Comunidades Autónomas, abiertas a los afiliados y afiliadas de UPA, junto a todos los ámbitos del entorno en que se realicen estos actos; e incluyendo también ruedas de prensa para asegurar la presencia en los medios de comunicación.
Todo ello con un mensaje final muy claro: demostrar que el futuro de la agricultura y la ganadería es nuestro futuro, el de todos.