ver menu

Agricultura

Cómo evitar 60 muertes al año en España por vuelco de tractor

Fernando Chacón Giménez. Desarrollo Tecnológico Agroindustrial (DTA) - 01/09/2017

Cerca de 60 personas mueren al año aplastadas por sus propios tractores. Un problema grave pero invisible contra el que se puede y se debe luchar con más intensidad. El autor plantea que además de proteger a los ocupantes en caso de vuelco se tomen medidas de prevención, y propone un innovador proyecto.

En la actualidad, la agricultura europea está siendo objeto de una reorientación o reconversión paulatina, con el reto de producir más con menos y de forma sostenible. Uno de los aspectos que se contemplan es la seguridad laboral en el entorno del trabajo, un asunto que es transversal a todos los sectores económicos. 

Según la Agencia Europea para la Seguridad y Salud en el Trabajo, la agricultura es uno de los sectores más peligrosos en lo que se refiere a la siniestralidad laboral. Los trabajadores agrícolas tienen, por término medio, una tasa 1,7 veces mayor de accidentes de trabajo no mortales, y una tasa tres veces mayor de accidentes de trabajo mortales. El trabajo por cuenta propia y el hecho de que la agricultura sea con frecuencia un negocio familiar, constituyen un reto para la seguridad y la salud en el trabajo.

Las estadísticas oficiales no reflejan todos los accidentes que se producen en el sector agrario. Además de los se realiza en la agricultura. Según un estudio del Departamento de Proyectos de Ingeniería Rural de la ETSI Agrónomos de la Universidad Pública de Navarra, sobre 388 accidentes mortales ocurridos en España con maquinaria agrícola entre los años 2004 y 2008, solo el 61,85% de ellos ha tenido carácter oficial, siendo la mayoría de las muertes debida al vuelco del tractor (MTAS) (ver cuadro 1). De las 272 muertes causadas por accidentes con vuelco del tractor, solo una sucedió en un tractor con estructura de protección homologada.

El vuelco de tractor es la principal causa de accidentes mortales en el sector agrario. Es un accidente con consecuencias muy graves para la salud de las personas (grandes lesionados y muertos) y además con consecuencias directas e indirectas para toda la sociedad. De ello se deriva un altísimo coste para el sistema, en forma de pensiones, atención sanitaria… Por otra parte, como todo accidente laboral con muerte, puede derivar en fuertes responsabilidades económicas y/o penales.

CUADRO 1. NÚMERO DE MUERTES EN EL SECTOR AGRARIO 2004-2008
Año Muertes por vuelco de tractor Accidentes mortales con maquinaria agrícola
2004 40 75
2005 58 72
2006 41 70
2007 50 98
2008 51 73
Total 240 388
Fuente: Arana et al., Spanish Journal of Agricultural Research (2010).

Ya en la década de los años 1970, Juan Vicario Portillo (ingeniero agrónomo, técnico del Centro de Prevención de Riesgos Laborales de la Junta de Andalucía y profesor de ETSI Agrónomos y Montes de la Universidad de Córdoba) detectó que el vuelco del tractor era una de las principales causas de muerte por accidente laboral en el sector agrario, y mostró su preocupación e interés en solucionar este problema. Fue una de las primeras personas de nuestro país en estudiar, analizar y alertar con publicaciones y manuales para prevenir este tipo de accidentes.

Pero no fue hasta el año 2006, y a propuesta del propio Juan Vicario, que se unieron las circunstancias necesarias para promover y posteriormente realizar (año 2008) un proyecto de investigación para analizar las variables que influyen en el vuelco del tractor, intentando buscar alguna medida preventiva para, de esa forma, evitar o disminuir en todo lo posible los accidentes graves y mortales por esa causa.

Hasta ahora todas la medidas estudiadas, ensayadas y normalizadas a nivel mundial han ido dirigidas a sistemas de “protección” (sistemas que protegen al operador del tractor cuando se produce el vuelco, como cabinas, arcos de seguridad…) y no de “prevención” (sistemas que de alguna forma se adelantan para evitar que se llegue a producir el accidente). Las medidas de protección actúan para evitar daños a las personas cuando se producen los accidentes, pero no tienen ninguna repercusión o no sirven para evitarlos o reducirlos al máximo. Y de hecho el número de accidentes graves y mortales sigue siendo muy elevado tanto en España como en el resto de países de la Unión Europea.

Estadísticas en número de tractores y accidentes

Según el Informe Anual de Accidentes de Trabajo en España, publicado por el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene (Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales), el 62% de los accidentes mortales en el sector agroforestal está relacionado directamente con el vuelco de la máquina, representando en el año 2012, 444 accidentes mortales (fuente 2011 y 2012: Avance de estadísticas de accidentes de trabajo, MEYSS), de los cuales 60 pertenecen al sector agrario.

Además, el parque español de tractores en uso asciende a más de 900.000 tractores (datos de 2013), con una media de antigüedad de 17 años (fuente: ROMA). Esto implica que suele ser maquinaria no protegida frente a posibles eventualidades o accidentes producidos durante la jornada laboral. En concreto, el 30% de los tractores en uso ni siquiera tiene instalada una barra de protección antivuelco.

Según estudios realizados, el número total de accidentes mortales es más elevado que el que arrojan las cifras oficiales, ya que estas solo incluyen trabajadores por cuenta ajena dados de alta en la Seguridad Social. Sirva como referencia que entre los años 2004 y 2008, en España se produjeron un total de 272 muertes causadas exclusivamente por accidentes con vuelco del tractor (Arana et al., 2010), dándose la mayoría de ellos en desplazamientos en los que se sumaban dos o más factores de riesgo, principalmente la pendiente y los baches. Esto implica un 20% más que las cifras oficiales.

Intentos de solucionar el problema

Conscientes del peligro que siempre ha supuesto la problemática del vuelco en los vehículos agrícolas y forestales, las Administraciones públicas han ido imponiendo el uso e implantación obligatoria de los sistemas de seguridad ROPS (Rollover Protective Structure), es decir, barras antivuelco.

Con ello se ha conseguido que las cifras de accidentes, que antes eran muchísimo más elevadas, disminuyan hasta los niveles mencionados anteriormente. Si hace veinte años un accidente por vuelco de tractor daba lugar con casi total seguridad a una víctima mortal, en la actualidad el vuelco no tiene por qué dar lugar a ello, aunque las probabilidades siguen siendo muy altas. Además, se ha actuado en la obligatoriedad del uso de los cinturones de seguridad, cosa que por otra parte los operarios no suelen cumplir durante las jornadas de trabajo.

Aun así, se observa que estas medidas son de carácter pasivo con el fin de salvaguardar la integridad del usuario en caso de que se produzca el accidente. Desde el punto de vista legislativo, existe una normativa específica sobre seguridad en máquinas (Directiva 2006/42, Real Decreto 1644/2008 y Real Decreto 1215/1997), la cual exige, a los fabricantes de los equipos y a los responsables de la empresas, la eliminación o control del riesgo del vuelco mediante medidas preventivas, aunque en la realidad, y debido a la falta de soluciones, ha sido imposible por parte de estos agentes cumplir con esa norma.

Grupo de investigación

Debido a esta elevada tasa de siniestralidad, y al hecho comentado de que los trabajadores no disponen de medidas de prevención activa frente a una potencial situación de peligro de vuelco de la maquinaria, surgió la idea de plantear una investigación sobre este problema, y de desarrollar una medida preventiva que respondiese a la necesidad de reducir la tasa de siniestralidad y mejorar la seguridad y salud de los trabajadores.

vuelco-tractores-2-655

La primera fase la desarrolló el grupo de investigación AGR126 “Tecnología y Mecanización Rural” de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Agrónomos y Montes de la Universidad de Córdoba, junto con el empresario Fernando Chacón y la colaboración de la empresa pública EGMASA (Empresa de Gestión Medio Ambiental SA). La segunda fase y puesta en el mercado la realizó la empresa Desarrollo Tecnológico Agroindustrial EBT SL (en adelante, DTA).

Con este fin, el citado grupo de investigación comenzó a trabajar en colaboración con la empresa Cosigein SL, y con el apoyo de la citada empresa pública EGMASA (actualmente integrada en la Agencia Andaluza del Medio Ambiente y del Agua, AMAYA, de la Junta de Andalucía).

El objetivo principal de este proyecto fue estudiar los factores relacionados con el vuelco de maquinaria agro-forestal y desarrollar medidas preventivas que eviten que se produzca dicho riesgo, y como consecuencia disminuir los accidentes con resultados graves y mortales por esa causa.

Estabilidad vs inclinación

Después de un intenso estudio del estado del arte respecto a este asunto y de las investigaciones previas realizadas por otros investigadores, se decidió partir de los análisis de estabilidad dinámica de vehículos agrarios propuestos por Liu y Ayers (1998) (en el paper nº 997047 presentado en “An ASAE Meeting Presentatio of Road Vehicle Stability Mapping GPS/GIS an Video- Technology), y utilizando como variable relacionada directamente con el vuelco lo que los autores llamaron “índice de estabilidad”.

 

vuelco-tractores-3-300Con este índice se pueden evaluar de forma cuantitativa las condiciones de estabilidad dinámica de un tractor en un momento determinado. De ese modo, parámetros tales como la pendiente por la que se circula o las vibraciones que el terreno transmite a la máquina pueden ser analizados cuantitativamente y comparados, en tiempo real, con los valores límite de vuelco de cada vehículo.

Después de numerosos ensayos con el fin de validar independientemente los análisis de los mencionados autores, se concluyó que el “índice de estabilidad” es capaz de reflejar fielmente el comportamiento dinámico de un vehículo circulando por una pendiente determinada y bajo unas condiciones de terreno específicas.

La conclusión inherente a esos estudios es que un tractor posee un “ángulo de vuelco” teórico derivado de su centro de gravedad y de su geometría, pero que este ángulo no es válido una vez que el tractor está en marcha, ya que la dinámica hace que el tractor vuelque en zonas llanas sin apenas ángulo de pendiente. De ahí se concluía, por tanto, que la inclinación o el ángulo de pendiente no es el único factor que provoca el vuelco.

De los resultados obtenidos de ese proyecto de investigación, la mencionada empresa Desarrollo Tecnológico Agroindustrial EBT (DTA) continuó con fondos propios la investigación y desarrolló tanto el algoritmo de cálculo como el dispositivo que realiza la función de análisis y aviso de exposición a riesgo de vuelco de un vehículo.

La tecnología desarrollada interpreta en tiempo real las lecturas de los sensores colocados sobre el vehículo, calcula el índice de estabilidad en cada momento y avisa al trabajador o usuario de la maquinaria, en el momento en el que se produzca una situación de inestabilidad. El “índice de estabilidad” variará entre 100 y 0 en función de la estabilidad del vehículo, siendo 100 la estabilidad máxima (horizontal, parado) y 0 el momento de vuelco.

Las variables que el dispositivo mide en cada instante son: las aceleraciones y las velocidades angulares, así como la pendiente (tanto longitudinal como lateral) a la que se encuentra el vehículo. Además, y con el fin de discernir si una determinada situación durante el uso del vehículo/tractor es considerada peligrosa, se le debe almacenar en la memoria del dispositivo previamente a su instalación en el tractor los parámetros geométricos del vehículo sobre el que se ha instalado (peso total, centro de gravedad, anchura, distancia entre ejes…). Luego, para el cálculo del “índice de estabilidad” se tiene en cuenta tanto los parámetros en estático como en dinámico.

vuelco-tractores-4-300Una vez evaluado el “índice de estabilidad” en cada instante, el dispositivo evaluará el riesgo de vuelco para el valor del mencionado índice, emitiendo un aviso sonoro en caso de considerar que puede existir peligro de vuelco.

Hasta la fecha, la mayoría de los estudios y desarrollos llevados a cabo a nivel mundial para el análisis y evaluación del peligro de vuelco se basa solo en los aspectos en estático. Como ejemplo, la nota técnica de prevención 259 tractor agrícola: prevención del vuelco, normas armonizadas para el cálculo del ángulo de vuelco de vehículos de extinción de incendios UNE EN 1846-2.

Dispositivo estabilómetro

Una vez desarrollado el proceso para cuantificar no solo la peligrosidad de una determinada pendiente (estática), sino la influencia de la velocidad a la que se circula por un determinado terreno (dinámica), se procedió a la implementación de dicho proceso en un dispositivo que pueda ser colocado a bordo de un vehículo agroforestal, dando lugar al INCLISAFE, un “estabilómetro” universal de aviso de riesgo de vuelco.

vuelco-tractores-5-300El INCLISAFE sigue el proceso descrito anteriormente. Dispondrá en su memoria interna de los parámetros físicos y geométricos del vehículo sobre el que se instala, parámetros que han sido introducidos mediante un software diseñado ad hoc (el IncliSoft). Gracias a ello, el INCLISAFE es universal porque podrá ser utilizado a bordo de cualquier maquinaria agro-forestal, simplemente introduciendo los parámetros adecuados pertenecientes a la misma. Además, unos sensores internos evaluarán las variables que influyen en el vuelco. Para cada instante de tiempo calculará el índice dinámico de estabilidad, y evaluará si dicho índice es lo suficientemente bajo como para emitir una señal sonora de aviso.

El INCLISAFE está programado para emitir una señal de aviso variable en función de la disminución de la estabilidad del vehículo, con lo cual la frecuencia de la señal sonora aumentará conforme disminuya la estabilidad y el riesgo de vuelco sea mayor, hasta llegar a un pitido constante al aproximarse el momento de vuelco. Mediante este aviso progresivo se consigue evitar que el trabajador se aproxime a las zonas de riesgo sin previo aviso.

Además, el INCLISAFE cuenta con un selector de cinco posiciones mediante las cuales se podrá seleccionar la configuración de trabajo más adecuada, en función de los aperos, contrapesos, accesorios o herramientas de trabajo adicionales que la maquinaria agro-forestal lleve colocadas. Estas configuraciones son totalmente flexibles y son establecidas asimismo mediante el software IncliSoft.

Cabe decir que se consideró primordial el dotar al INCLISAFE de flexibilidad en la configuración de cada tractor o máquina agrícola, puesto que el 90,5% de los accidentes por vuelco de tractor ocurre con aperos colocados en el vehículo al modificar estos las características del mismo y, por tanto, desconcertando al trabajador con reacciones inesperadas.

Finalidad

La finalidad última del INCLISAFE es salvar vidas, mediante la reducción del número de accidentes por vuelco de maquinaria agrícola y forestal. Para ello, el INCLISAFE no solo avisa al trabajador de una situación de riesgo de vuelco en tiempo real, sino que, gracias a la alarma progresiva, informa a los conductores menos experimentados cuando se aproximen a zonas de riesgo de vuelco, puesto que si se enfrentan a una situación en la que han recibido un primer nivel de alarma, sabrán que si encuentran una situación similar y ocurre un imprevisto que haga empeorar dicha situación, pueden sufrir un accidente. Esto ocurre en los eventos dominados por la dinámica, en los que el tractor reacciona de un modo inesperado debido a la velocidad a la que se circula y a las vibraciones transmitidas por el terreno.

Por ejemplo, si un conductor circula a una velocidad determinada por una zona llana y al golpear una piedra con la rueda recibe un primer nivel de alarma, será consciente de que si la piedra es más grande o de que si la rebasa a mayor velocidad, el peligro aumentará. También se podrán evitar situaciones como la que acontece cuando, acostumbrados a circular por un terreno de labranza, relativamente pedregoso, a velocidad de trabajo (5 km/h aprox.) y con una determinada pendiente lateral, en la que el conductor sabe que no hay peligro, el vehículo circulase a una velocidad superior a la de trabajo, aparentemente no peligrosa, pero que está provocando una inestabilidad debida al terreno y a las vibraciones tal, que si se golpease una piedra que a velocidad de trabajo sería inofensiva, a esa velocidad y con esas vibraciones puede provocar un vuelco. De este modo se consigue formar y guiar al conductor para evitar y aprender qué situaciones pueden resultar un riesgo para la estabilidad de la máquina agro-forestal.

Presentación del proyecto

Después de unos años de desarrollo y la preparación del dispositivo comercial y el software de configuración, y de las validaciones, ensayos y calibraciones necesarias para hacer del INCLISAFE un producto fiable y útil, la presentación oficial del INCLISAFE tuvo lugar el 24-10-2011 en la XXIV Demostración Internacional de Recolección Mecanizada del Olivar, llevada a cabo en el IFAPA de Venta del Llano, Mengíbar (Jaén) y gracias a la invitación expresa de la entidad organizadora (el entonces Ministerio de Medio Ambiente, Rural y Marino).

vuelco-tractores-6-655

En ella se reunieron los más importantes fabricantes españoles y europeos de maquinaria específica del olivar, y allí se pudo mostrar a los presentes el funcionamiento en vivo y en directo del INCLISAFE. Las dos pruebas realizadas, en las que se mostraba tanto la alarma progresiva en función de la pendiente lateral como el efecto de la velocidad al golpear una piedra en un terreno llano y la consiguiente alarma si la velocidad resultaba excesiva, entusiasmaron a los asistentes.

Tecnología de uso dual: sector agrario – sector militar/defensa

Posteriormente al desarrollo de la tecnología para los tractores agrícolas surgió la posibilidad de analizar su aplicación en al ámbito militar. A priori pueden parecer sectores muy dispares y sin relación alguna, pero la realidad es que tienen cosas en común, como el entorno donde se desenvuelven y las condiciones de trabajo.

En el sector de defensa los accidentes mortales por vuelco de vehículos no suelen suceder. En este caso, el factor de seguridad personal no pesa tanto como el de la seguridad patrimonial y de operatividad en zonas de operaciones.

Por ejemplo, el vehículo blindado de trasporte de tropas RG31, que es un vehículo táctico protegido contra minas, fue diseñado con el chasis monocasco en forma de “V” de acero soldado y la suspensión alta del vehículo para resistir una explosión equivalente a dos minas antitanque TM- 57 detonadas simultáneamente. Este vehículo multipropósito, utilizado también por la ONU y otras fuerzas de paz de seguridad, por su diseño y características físicas es sensible al vuelco. Sin embargo la seguridad y protección física de los ocupantes es muy alta frente al vuelco, no siendo causa de accidente grave para las personas.

En este caso, las consecuencias del vuelco son de carácter económico y táctico. A nivel económico, por el elevado coste de las reparaciones (el precio de este vehículo ronda los 800.000 euros incluyendo la torreta de armamento, y el coste mínimo de reparación se estima en 90.000 euros sin incluir armamento, el cual suele quedar inutilizado). Y a nivel táctico, por la falta de operatividad, que supone un problema sobre todo en zona de operaciones.

En el ámbito civil sucede lo mismo con los vehículos de extinción de incendios. Son vehículos especiales, que por sus características físicas y sus condiciones de trabajo son susceptibles de vuelco. En este caso, los accidentes mortales tampoco son habituales.

La Administración pública ante el problema del vuelco de vehículos

El Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo (INSHT), entidad del Ministerio de Empleo y Seguridad Social, tiene como misión la gestión, asesoramiento y control de las acciones técnico- preventivas dirigidas a la disminución de los riesgos laborales, accidentes de trabajo y enfermedades profesionales. Además, edita la colección de Notas Técnicas de Prevención (NTP) con el propósito de servir de herramientas técnicas de consulta en materia de PRL. Las NTP no son vinculantes ni de obligado cumplimiento, aunque es frecuente utilizarlas como criterio técnico.

Consciente de la problemática, el pasado mes de marzo, el INSHT publicó dos Notas Técnicas de Prevención relativas al vuelco de los tractores: 1) NTP 1086: Tractor agrícola: estabilidad frente al vuelco; y 2) NTP 1087: Tractor agrícola: prevención del riesgo de vuelco.

Además, y en la misma línea que el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene, el Comité Técnico ISO/TC 23 ha publicado recientemente la normas ISO 16231 donde indica un método de evaluación y cálculo del “ángulo de vuelco” en estático de una máquina agrícola, introduciendo un apartado sobre el impacto de los efectos dinámicos en el vuelco y donde de forma teórica da una serie de recomendaciones e indica que a los cálculos en estático hay que aplicarles un factor de seguridad de 1,5. De esta forma se intenta influir y aportar criterios para paliar este tipo de accidentes que tantas muertes causa todos los años.

Conclusiones

Cada año se producen en España aproximadamente unas 60 muertes oficiales por vuelco de maquinaria agro-forestal. Hasta ahora, todas las medidas o elementos enfocados a intentar paliar esta problemática han sido aplicadas desde el punto de vista de la seguridad pasiva, intentando reducir el impacto o la gravedad de un accidente una vez se produce.

Sin embargo, este proyecto de investigación ha dado como fruto el INCLISAFE, un dispositivo universal de aviso de riesgo de vuelco, siendo este el primer dispositivo universal de prevención diseñado para reducir esta problemática, ya que avisa al trabajador de una eventual situación de riesgo de accidente por vuelco antes de que este se produzca.

Aunque contra las imprudencias no se puede hacer nada, INCLISAFE es una herramienta para informar y formar a los conductores de este tipo de maquinaria acerca de lo que pueden y no pueden hacer, de modo que se reduzca drásticamente la exposición al peligro que supone una conducción no segura.

Buscar noticias

buscar
mostrar todas