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Lorenzo Ramos: “Con precios justos será más fácil que los jóvenes se queden en el campo”

UPA - 04/05/2022

Lorenzo Ramos es un agricultor de Valdelacalzada, en Badajoz, orgulloso de sus frutales y sus invernaderos de flores y plantas, con un trabajo al frente de la explotación familiar en la que ya participa activamente, con el impulso de la juventud, su hijo Javier, incorporado a la actividad desde hace unos años.

Una larga experiencia como agricultor, que Lorenzo Ramos ha hecho compatible con su compromiso sindical con la agricultura familiar, primero en Extremadura, como líder de UPA-UCE, y desde 2005 como secretario general de la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos, la organización agraria que agrupa, representa y defiende a las y los verdaderos agricultores y ganaderos en toda España.

Lorenzo Ramos comparte el orgullo por su trabajo en el campo con el que siente por los logros conseguidos en España y la Unión Europea para mejorar las condiciones de la agricultura familiar, especialmente la conquista que ha supuesto la nueva Ley de la Cadena Alimentaria, para conseguir normalizar las relaciones contractuales con la industria y la distribución.

Lorenzo Ramos fue el primer líder sindical agrario que empezó a exigir precios justos, hace más de quince años, un concepto que ahora nadie discute, ya está protegido por la ley, y reclaman incluso otros sectores, porque nunca es de recibo vender por debajo de lo que cuesta producir.

Ahora, ante las elecciones al campo en Extremadura del 8 de mayo, Lorenzo Ramos llama la atención a todas y todos las mujeres y hombres del campo extremeño para que voten a la candidatura de UPA-UCE, porque es la única organización que garantiza un trabajo sindical serio y comprometido con el futuro de la agricultura familiar.

Vivimos momentos difíciles. Tras la pandemia, la sociedad nos reconoce como estratégicos, pero cada vez es más difícil cubrir costes, ¿qué está pasando en el campo?

Estamos pasando una época muy complicada. Estuvimos a la altura de las circunstancias durante la pandemia, garantizando el suministro de alimentos en todo momento, y cuando podíamos empezar a recuperarnos un poco se inició en el segundo semestre de 2021 un incremento desmesurado de los costes de producción, que nos lleva a la falta de rentabilidad por los precios que percibimos por nuestros productos.

¿El cumplimiento de la nueva Ley de la Cadena Alimentaria puede ser la solución?

Sin duda debería serlo, porque nadie tiene que cuestionar si se va a cumplir o no. Todas las leyes están para que se cumplan, igual que nosotros cumplimos cualquier ley que nos afecta bien sea en temas laborales o relacionados con el cuidado de nuestras explotaciones. Nosotros cumplimos las leyes o nos imponen sanciones. De igual manera, quien no cumpla la Ley de la Cadena tendrá que atenerse a las consecuencias. Desde luego, desde UPA nos vamos a encargar de que todo el mundo lo haga.

¿Cómo habéis trabajado desde UPA para conseguir ese endurecimiento de la ley?

Ha sido un trabajo muy largo y delicado, pero lo importante es que ha salido adelante. Hemos tenido que trabajar mucho con los grupos parlamentarios del Congreso de los Diputados y convencer a todos los agentes de la cadena para ir juntos de la mano a pedir esta reforma, empezando por las demás organizaciones agrarias, también por las cooperativas –que en muchos casos tenían dudas de que la ley pudiera ser buena– e incluso la industria y parte de la distribución.

Desde UPA hemos hecho un trabajo enorme, pero ha merecido la pena, al final hicimos ver al Gobierno y a la mayoría de los grupos parlamentarios que era una buena ley y por ello se ha aprobado. Lamentamos, sin embargo, que haya partidos políticos que hayan votado en contra o se abstuvieran.

Creemos sinceramente que se confunden: no están ayudando para nada a los agricultores y ganaderos.

¿Crees que la Ley de la Cadena Alimentaria puede ayudar a un verdadero cambio de cultura en la industria y la distribución en sus relaciones con los productores? ¿De qué manera puede contribuir UPA a conseguir este objetivo?

Pensamos que la mayor parte de las industrias que operan en nuestro sector, igual que en cualquier otro, son gente seria a la que le gusta hacer las cosas bien; y a quien no quiera hacerlo es a quien hay que acorralar e incluso expulsar de la cadena. Yo creo que cualquiera industrial quiere tener los beneficios suficientes para que la empresa tire para adelante, pero tiene que saber que a quien le está surtiendo de los productos para que su empresa funcione, los agricultores y ganaderos, también le tienen que salir las cuentas.

Las claves del trabajo de UPA han sido siempre la reivindicación y la negociación para conseguir resultados. ¿Cómo valoras el papel de UPA en la defensa del campo español?

UPA en España y UPA-UCE en Extremadura somos la organización de referencia. Nosotros denunciamos los problemas que tiene el sector agrario, pero, al mismo tiempo, aportamos las soluciones. No somos una organización que se queja por quejarse ni se moviliza por movilizarse. Nos hemos enfrentado con cualquiera de los gobiernos que ha habido en España, siendo capaces siempre de buscar soluciones a los momentos difíciles.

Después de muchas movilizaciones por todas las comunidades autónomas y la gran manifestación que se hizo el día 20 de marzo en Madrid, hemos sido capaces de demostrar que teníamos razón y que el Gobierno de España ponga una serie de medidas sobre la mesa: ayudas directas para los sectores ganaderos principalmente. Pero no paramos ahí, en los días siguientes hemos seguido, y seguiremos, trabajando para que las comunidades autónomas se impliquen y también pongan dinero y protejan a sus agricultores y ganaderos. Para eso es para lo que está UPA.

Siempre que nos hemos movilizado es porque no hemos tenido otra: si se nos devuelve el impuesto especial de hidrocarburos desde hace ya más de quince años es porque UPA firmó un acuerdo con el Gobierno de entonces; igual que si hemos pasado de cobrar el IVA de los productos agroalimentarios del 6% al 12% los agricultores y al 10,5% los ganaderos es también porque la UPA firmó un acuerdo con otro Gobierno distinto.

Nosotros siempre estamos dando la cara, estamos en la reivindicación y en la lucha, pero también buscando soluciones porque es nuestra manera de entender la función de una organización.

¿Cómo afronta UPA-UCE este proceso de elecciones al campo del próximo 8 de mayo?

Con ilusión. En las anteriores elecciones no se dieron las mejores circunstancias para UPA-UCE; hubo una situación injusta que se produjo, precisamente, coincidiendo con el proceso electoral. Nos pareció mucha casualidad, pero lo asumimos. Ahora, en UPAUCE vamos a las elecciones al campo con la ilusión de ser la principal organización agraria de Extremadura, como siempre lo hemos sido, porque somos la organización de referencia de la mayoría de los agricultores y ganaderos que hay en nuestra región, que son los de explotaciones familiares. Por lo tanto, tenemos mucha ilusión y vamos, por supuesto, a ganar las elecciones.

 ¿Cómo podemos garantizar un futuro de progreso para el campo extremeño?

Somos necesarios, se ha demostrado con la pandemia y se está demostrando ahora con las consecuencias de la guerra en Ucrania. Nosotros creemos que el campo tiene futuro, sí o sí. Para que sea un buen futuro necesitamos que salgan las cuentas a los agricultores y ganaderos.

El sector ha cambiado mucho, cada vez trabajamos mejor y nuestras explotaciones son más modernas. Esto nos ha permitido no tener un trabajo tan esclavo como en el pasado. Pero, lógicamente, tenemos que seguir mejorando.

Si tenemos buenas condiciones y buena rentabilidad, con precios justos, la gente tendrá ilusión por dedicarse a la agricultura y la ganadería; será más fácil que los jóvenes, que tienen muchas ganas, se queden en el campo, también aquellos que se han preparado académicamente. El campo tiene que ser una opción atractiva para todos, no aquella con la que tienen que conformarse unos pocos.

Uno de los retos más importantes a los que tendremos que enfrentarnos es el cambio climático. ¿Qué podemos hacer para adaptarnos desde UPA y desde las explotaciones para afrontar esta realidad?

En UPA llevamos muchos años trabajando para combatir este problema.

Los agricultores y ganaderos somos los primeros que sufrimos sus consecuencias. Desde UPA ayudamos a los agricultores y ganaderos a adaptar sus explotaciones y cultivos a esta realidad y sabemos que tenemos que seguir haciendo esfuerzos en este sentido.

Sin olvidar la necesidad de garantizar alimentos a toda la ciudadanía europea y, además, hacerlo a unos precios asequibles, que es el espíritu fundacional y presente de la Política Agraria Común, como se está demostrando una vez más con la guerra de Ucrania, que nos está obligando a producir aquí, en España, ciertos cultivos que ya no se daban en nuestro país o que eran minoritarios porque los importábamos.

Conoce las propuestas de UPA-UCE Extremadura para las elecciones al campo del 8 de mayo.

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